Atada en cruz, con el collar que la identifica como esclava, con esposas y cadenas, con artilugios caseros, pero muy eficaces como puede verse, con los pechos y el culo siempre ofrecidos para recibir el maná que cae del cielo en forma del látigo.
Siguiendo con más inventos caseros, es fundamental la tortura de sus enormes y preciosos pechos.
Como puede comprobarse, sus pezones piden a gritos ser aprisionados por los más diversos objetos que son normales en cualquier casa, perchas, pinzas de todo tipo y como no, también artículos sm de sexshop.
Siempre para que se sienta más humillada y para poder ser paseada, con el omnipresente collar de esclava.
La sesión no es completa, si no se bendice con la purificadora cera que diligentemente va decorando el cuerpo de Marta.
Es un ritual exquisito el vertido de la ardiente cera, gota a gota, atacando unas veces los exhuberantes pechos y otras, su depilado co¤o o cualquier parte de su inmobilizado y ofrecido cuerpo.
Ante este panorama, uno no puede contenerse y es normal que la sesión termine con intensas penetraciones en las que se alcanza el extasis sin límites.
Precisamente, para que la esclava sienta que su cuerpo no le pertenece, que su voluntad es la que emana de las ordenes de su Amo, que su misión es hacerle muy feliz, ella bien atada e indefensa, es muy consciente de que toda sesión, siempre termina de la misma manera, recibiendo hasta la última gota de semen encima de sus pechos, por toda su cara o que con su boca bien abierta, "disfrute" del manjar que le caerá como maná del cielo, lo paladeará y se lo tragará.
Para que sienta una mayor humillación, en muchas ocasiones, tiene prohibido lavarse durante bastantes horas para que note en todo momento el líquido de mis entra¤as y experimente en todo momento, su condición de esclava.
Uno no es de piedra... no os parece ?
Espero que disfruteis con las fotografías de Marta, casi tanto como lo estoy haciendo yo tanto en vivo, como ahora que las estoy publicando para los amigos de Bondage Amateur.